DESDE LA EXPERIENCIA DE PREVENCIÓN
CONTRA LA TRATA DE PERSONAS
En este día mundial contra la Trata de personas compartimos esta experiencia de vida.
Para mí, conocer la RED RAHAMIN, ha sido de mucha esperanza, saber que hay luz para la sombra y que siempre podemos hacer algo ante cualquier situación difícil en la vida, estoy consciente del gran flagelo que causa la trata de personas y que millones de mujeres, niños y niñas son víctimas, pero sé, que si nos unimos también podemos crear redes que salven muchas vidas.
Vivo en una zona fronteriza, somos una ciudad multicultural, puerta de entrada para muchos migrantes que vienen de diferentes países buscando el norte, también es un lugar pobre, riesgoso por la inseguridad y la delincuencia organizada, el costo de la vida es muy elevado y no hay trabajo, eso ha contribuido a que las personas en movilidad sean presas del engaño, llegando a ser víctimas de la trata, conociendo esta realidad, siento la necesidad y el compromiso de poder contribuir en la prevención como parte de esta sociedad y ayudar a quien se le ha arrebatado la dignidad humana.
Ante tantos desafíos que esta tarea demanda, he aprendido a ser más empática con las diferencias de las personas que me rodean y ha sido una etapa muy iluminadora para mi vida, deseo pueda ser luz y corresponder al llamado del don de la vida, sirviendo y siendo voz para las personas que les son arrebatadas la libertad.
Creo firmemente que la educación y el compromiso social son un gran camino para ser puentes mediadores de prevención ante este gran flagelo del cual todos podemos correr el riesgo de ser víctimas.
Desde el Núcleo de la red Rahamin de Tapachula Chiapas, México, continuaremos trabajando en equipo.
Sandra Díaz.
