DIA INTERNACIONAL DE LA DEMOCRACIA
El 15 de septiembre, se celebra el día Internacional de la Democracia, para revisar el estado de la democracia en el mundo, fomentar los valores como la libertad, la justicia y promover la participación ciudadana. Según la ONU: “El motor de la democracia es la voluntad del pueblo: sus voces, sus decisiones y su participación. Prospera cuando se defienden los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos y, en particular, de los más vulnerables. Una democracia que excluye no es una democracia en absoluto”.
En el Perú, vivimos una democracia híbrida, que ha debilitado la confianza en las instituciones y ha generado un clima de desánimo en la ciudadanía. Con un 3 % de aprobación, un legislativo modifica y promueve leyes contrarias al bien común, que vulneran derechos fundamentales y un ejecutivo que en pleno acuerdo las promulga. Las instituciones van siendo tomadas y se persigue o silencia aquello que es incómodo o disidente.
En este contexto es urgente despertar de la apatía, volviendo la mirada hacia lo esencial: el bien común y la dignidad de cada persona; también, la necesidad de referentes que despierten la esperanza y compromiso, cuestionando la estructura que sostenemos, para construir una sociedad justa, inclusiva, equitativa y democrática en nuestro país. Y es justo reconocer la labor de dirigentes indígenas, transportistas, comunicadores sociales alternativos, agentes pastorales, otros…, activistas, defensores de la vida, de los respetos a los DDHH, varios de ellos asesinados.
En la Semana Social de la Iglesia en Lima, realizada del 14 al 16 de agosto de 2025. Organizado por la Conferencia Episcopal Peruana bajo el lema «Caminando juntos con esperanza por el Bien Común», reunió a diversos actores sociales y agentes pastorales para reflexionar y discernir juntos sobre los desafíos del país. Y generar compromisos comunes en búsqueda de un camino de vida plena para el Perú, traducido en un compromiso público de responsabilidad ciudadana, de búsqueda de justicia y de transformación de la realidad, desde la compasión por quienes más sufren.
Hoy el mundo nos desafía personal y colectivamente a trabajar por una democracia autentica
