PROTECCIÓN DE LAS NIÑAS Y LAS MUJERES
En septiembre de este año, Amnistía Internacional dio a conocer historias de niñas de África Occidental que se enfrentaron a sus propias familias para liberarse de matrimonios infantiles, concertados e impuestos, y así poder continuar con sus estudios (https://www.amnesty.org/en/documents/pol10/0320/2026/en/)
Entre ellas se encuentra Absétou, de 29 años, de Costa de Marfil, quien, a los 14 años, se negó a casarse con un hombre elegido por su padre y acabó sufriendo violencia. Según datos de UNICEF, citados por la organización, cuatro de cada diez niñas de África Occidental y Central se casan antes de los 18 años.
Es difícil leer historias como esta sin pensar en cuántas niñas y mujeres siguen creciendo o viviendo sin poder decidir sobre sus propias vidas. Algunas abandonan la escuela, otras se ven obligadas a asumir responsabilidades y a aceptar decisiones tomadas por otras personas, incluso cuando eso supone la privación de sus derechos.
Junto con este artículo, la citada organización publicó anteriormente, en abril de 2026, su informe anual «El estado de los derechos humanos en el mundo», que incluye la evaluación de los países africanos (https://www.amnesty.org/es/documents/pol10/0320/2026/es/).
Por desgracia, los problemas no se limitan al matrimonio infantil. En el informe, Amnistía Internacional también llama la atención sobre la violencia sexual contra las mujeres y las niñas en contextos de conflicto, el feminicidio y otras formas de violencia de género. En Kenia, por ejemplo, se han registrado más de 100 casos de feminicidio.
Entre los relatos de violencia y desigualdad, también hay señales de cambio. Además de las historias de estas niñas que logran resistir y luchar, en el mismo informe se recogen ejemplos que destacan las medidas legislativas adoptadas en Burkina Faso y Sierra Leona para combatir el matrimonio infantil y forzado.
Se trata de avances importantes que demuestran que estas prácticas pueden cuestionarse y que la protección de los derechos de las niñas y las mujeres puede dejar de ser solo una reivindicación para convertirse en un compromiso asumido por todas y todos.
Loraine Panela
